Superlicuados y beneficios de la proteína en polvo

El objetivo es que la mayoría de la proteína que comas venga de alimentos naturales, como huevo, carne, pescado, mariscos, tofu, legumbres y yogur griego. 

Sin embargo, los suplementos de proteína en polvo sí tienen su lugar.

Uno de sus mayores beneficios: practicidad.

¿No tienes tiempo?

No hay problema. 

Te puedes hacer un superlicuado en menos de 5 minutos.

Cómo hacer un superlicuado

Un superlicuado no solo te aporta proteína, sino que está repleto de vitaminas, minerales, fibra y fitonutrientes. 

Si no tienes tiempo (o energía) para cocinar, lo puedes usar como sustituto de una comida. 

Veamos cómo hacerlo. 

Paso 1: Selecciona el líquido

  • Agua
  • Leche de avena, cáñamo o soya
  • Leche de vaca

Si tu meta es perder grasa, es mejor optar por agua o alguna leche vegetal como primera opción.

Y si quieres diluir o mezclar sabores puedes usar dos líquidos.

Paso 2: Selecciona la proteína en polvo

  • Proteína de suero
  • Proteína de clara de huevo
  • Proteína vegetal (mezclas de chícharo, arroz, soya, etc.)
  • Proteína adicional: yogur griego natural o queso cottage.

Paso 3: Selecciona la fruta

Usa cualquier fruta que te guste, ya sean frescas o congeladas.

Estas son algunas opciones que van bien con los licuados:

  • Fresas
  • Moras azules, zarzamoras
  • Plátano
  • Mango, piña, durazno

Paso 4: Selecciona la verdura

Puedes usar verduras frescas, congeladas o cocidas:

  • Espinacas
  • Betabel (cocido y sin piel)

La espinaca va muy bien con cualquier licuado, es prácticamente indetectable. Lo prometo.

Paso 5: Selecciona grasas saludables

  • Chia
  • Linaza
  • Nuez pecana o de Castilla
  • Crema de cacahuate u otra fruto seco/nuez

Paso 6: Selecciona extras (opcional)

  • Canela en polvo
  • Nibs de cacao o cocoa en polvo
  • Avena (para carbohidratos adicionales)
  • Extracto de vainilla o dátiles (para un sabor dulce)
  • Hielo

Paso 7: Añade todo en la licuadora, licúa y ¡listo!

Ahora, ningún paso es obligatorio: puedes omitir alguno o agregar dos porciones de otro. 

Usa lo que tengas disponible y ajusta las porciones de acuerdo con tus necesidades. 

Ejemplos de superlicuados

Este es uno de mis favoritos:

  • Paso 1: 1 taza de leche de avena
  • Paso 2: 1 scoop de proteína en polvo sabor vainilla
  • Paso 3: 1 plátano mediano y un puño de moras azules congeladas
  • Paso 4: 1 puño de espinacas
  • Paso 5: 1 cucharada de chia
  • Paso 6: Omitido

Otro ejemplo:

  • Paso 1: 1 taza de agua o leche de cualquier tipo
  • Paso 2: 1 scoop de proteína en polvo sabor vainilla
  • Paso 3: 1 manzana (cortada en rodajas)
  • Paso 4: Omitido
  • Paso 5: 2 cucharadas de nuez de Castilla
  • Paso 6: 1/4 de taza de avena cruda, hielo al gusto, canela en polvo al gusto

Por último, aquí está un superlicuado que adapté del recetario Gourmet Nutrition para aquellos que les gusta el café:

  • Paso 1:
    • 1 taza de café líquido al tiempo o tibio (no hirviendo), o
    • 1 taza de agua tibia/caliente o leche de avena combinada con 1 cucharadita de café instantáneo
  • Paso 2: 1 scoop de proteína en polvo sabor chocolate
  • Paso 3: 1 puño de frambuesas (moras o zarzamoras son una segunda opción)
  • Paso 4: Omitido
  • Paso 5: 1 cucharada de nuez de Castilla
  • Paso 6: Pizca de nibs de cacao, hielo al gusto (puedes licuar hielo o servirlo después de haber hecho el licuado), 2 cucharadas de queso cottage o yogur griego (para una textura más cremosa)
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